La Cotorra Monje (Myiopsitta monachus), conocida internacionalmente como Quaker Parrot o Monk Parakeet, es una de las aves más interesantes desde el punto de vista etológico de todas las disponibles en España. Es el único psitácido del mundo que construye nidos comunales de palos —estructuras que en estado silvestre pueden alcanzar dimensiones de un coche— y esa peculiaridad constructora la hace única entre los loros.

Originaria de Argentina, Bolivia, Paraguay y el sur de Brasil, la Cotorra Monje lleva décadas establecida en España como especie introducida. Las colonias de Madrid, Barcelona y otras ciudades son bien conocidas y han generado debates sobre biodiversidad y ecología urbana. En cuanto a la tenencia doméstica de ejemplares de criadero, la situación legal varía por comunidad autónoma y es importante verificarla antes de adquirir.

Un hablador que sorprende

La Cotorra Monje es, comparada con su tamaño de apenas 29 centímetros, uno de los mejores habladores del mundo de los loros. Supera en capacidad verbal a loros mucho más grandes, aprende vocabulario con facilidad y lo usa de forma sorprendentemente contextualizada. Muchos propietarios describen el momento en que se dan cuenta de que su cotorra está usando palabras con significado —no solo repitiendo— como una de las experiencias más impactantes que han tenido con un animal.

El instinto constructor

En cautividad, el instinto de construcción de nidos se manifesta de diversas formas. La cotorra teje palitos, trozos de papel y cualquier material disponible en esquinas de la jaula. Este comportamiento es completamente normal y saludable: reprimirlo o eliminar el material causaría estrés. Lo ideal es proporcionarle ramitas de sauce o abedul y papel sin tinta que pueda usar libremente.